Hoteles
En Sade Hoteles tenemos como objetivo hacer que cada huésped, en cada estancia, nos guarde en su memoria como un recuerdo inolvidable. Un recuerdo que vaya mucho más allá de una habitación y que queremos que abrace toda nuestra ciudad. Hemos demostrado ser grandes anfitriones, detallistas y de trato excelente, pero también somos grandes gestores, haciendo de nuestros hoteles, además de lugares que apetecen, negocios rentables.
Gestionamos nuestros hoteles de forma efectiva para obtener resultados óptimos
En Sade Hoteles nos tomamos el disfrute muy en serio. Por eso, además de ofrecer un excelente alojamiento y servicio, nos esforzamos por hacer de este un negocio rentable. Y las cifras nos acompañan.
339,71 € ADR 2024
Los resultados nos acompañan
94,62 % satisfacción
… Y que gusta a todo el mundo
82,88 % ocupación 2024
Una propuesta que apetece, y mucho
91,62 % satisfacción
… Y que gusta a todo el mundo
Zinema7
Nos preocupamos para que nuestros clientes tengan una estancia cómoda, agradable y en la que cada detalle está pensado para que se sientan como en casa. Nuestro hotel es el punto de partida para que quienes nos visitan descubran una ciudad de película, ayudándoles a través de recomendaciones a descubrir una Donostia que va más allá de bonitos decorados, conectándoles con una ciudad dinámica en la que el ocio y la cultura son protagonistas.
Bistroteka
Una invitación a disfrutar de la vida de una taberna donde se fusionan el cariño por el producto, la vocación de servicio y una carta que apetece en cualquier momento del día.
Lasala Plaza
Nuestra pasión es convertir cada momento en una experiencia única de exclusividad, calma y comodidad. Desde el corazón de Donostia, conectados al mar y a nuestras tradiciones, ofrecemos propuestas meticulosamente escogidas para nuestros huéspedes. Y es que Lasala va más allá de una habitación, una cama, es un destino en el que cada rincón y cada momento se convierte en un recuerdo precioso.
Palacio Bellas Artes San Sebastián
No todos los hoteles cuentan historias. Y mucho menos una que empiece con una cúpula, una sala de cine, y una ciudad que aún recuerda sus aplausos. El Palacio Bellas Artes no vuelve: se transforma. En un lugar donde la belleza ya existía, ahora se ha creado una experiencia que entrelaza el arte de habitar con el arte de emocionar.
No levantamos un edificio nuevo: restauramos una narrativa. Reinterpretamos el cine como atmósfera, el silencio como lujo, y la historia como un presente en curso. Lo que fue proyección, ahora es presencia. Lo que fue pantalla, ahora es escenario.
Para las almas inquietas
Hay almas que no buscan descanso, sino significado. Que viajan no por distancia, sino por emoción. Que no quieren saberlo todo, sino sentir algo.
A ellas nos dirigimos. Porque este no es un hotel para quedarse quieto. Es un lugar para moverse por dentro.